Por Camila Silva Galdames.
El pasado domingo 23 de agosto, en el Parque Natural Cantalao, ubicado en la comuna de Peñalolén, la Asociación Parque Cordillera y la Fundación Vertical realizaron un encuentro íntimo y exposición fotográfica para conmemorar los 30 años de la primera y única expedición chilena que ha logrado la cumbre del monte K2, la segunda montaña más alta del mundo, con 8.611 metros de altitud.

Durante la instancia, el montañista Rodrigo Jordan Fuchs, y quien en dicho momento ejerció como jefe de expedición, se refirió a la preparación del grupo, la cual consideró un entrenamiento físico, que se extendió durante dos años, y también el reforzamiento de habilidades sociales e interpersonales, las cuales -en una excursión previa al Everest- habían aprendido que eran fundamentales para lograr una buena convivencia, liderazgo y trabajo en equipo durante una expedición que duraría al menos dos meses, compartiendo tanto día y noche, bajo condiciones extremas, incluyendo frío, hambre y escasez de oxígeno, entre otras variables. “No bastaba que fueran los mejores alpinistas, sino también que fueran excelentes personas”, comentó Jordan.
Jordan también se refirió a las dificultades que se presentaron una vez iniciada la expedición. Entre ellas, destaca que esta hazaña se logró en un segundo intento de cumbre, que se concretó el día número 65 de un total de 70 días que tomó la excursión en la montaña, originalmente planificada para 60 días, lo que implicó un esfuerzo de racionar la comida con la cual contaban -sin poder cumplir con las 6.000 calorías diarias que necesitaban implicando una importante baja de peso-. Esta importante labor para la expedición, estuvo a cargo del montañista Cristián García-Huidobro desde los inicios del trayecto.
De acuerdo al montañista, otros de los desafíos a los cuales se expusieron fueron; la extrema dificultad de la ruta elegida (arista sur sureste); la gran cantidad de peso que llevaban que ascendía a 400 toneladas -debido a que en esa época había que llevar todos los insumos necesarios-; el clima extremo con mucha nevazón y riesgo de avalanchas, que, según explica Jordan, la tecnología de la época (altímetro) no era capaz de predecir y se enteraban cuando ya estaba sucediendo; y, finalmente, uno de los desafíos más difíciles, la exposición a la cruda realidad de las muertes que se pueden ver en el camino durante este tipo de hazañas. “Se juntaron todos los factores de desafío de montaña, sin duda alguna”, reflexionó Jordan.

El grupo completo estuvo compuesto por doce chilenos, incluyendo a los montañistas Cristián García-Huidobro, Misael Alvial, Miguel Purcell, Waldo Farías, Aldo Boitano y Alberto Gana, también a Christian Buracchio (QEPD) quien además de montañista fue el fotógrafo oficial, a Alfonso Díaz como médico, Tomás Grifferos, preparador físico, a su hermano Marcelo Grifferos, quien se encargó de la producción y gestión de la expedición, y, finalmente, a Ralf Oberti, audiovisual quien registró la hazaña en formato documental. Asimismo la expedición contó con el apoyo de 120 porteadores cuyo apoyo fue clave para trasladar todo el equipamiento y comida -que en total sumaba 4 toneladas-, por un trayecto de 80 kilómetros durante diez días de caminata hasta el campamento base.
La cumbre fue lograda el 13 de agosto de 1996, a las 9:15 de la mañana, por los montañistas Cristián García-Huidobro, Misael Alvial, Miguel Purcell y Waldo Farías, quienes alcanzaron los 8.611 metros del K2, convirtiéndose en la primera cordada chilena en llegar a la segunda montaña más alta del planeta.
Consultado respecto a la motivación que tuvieron el año ‘96 para realizar esta expedición Rodrigo Jordan expresó que “nosotros ya habíamos subido en 1992 el Everest, por una ruta de extrema dificultad, ahora nos quedaba subir el K2 por otra ruta de extrema dificultad, que nunca antes había sido completada (…) Queríamos llevar el montañismo chileno a nivel internacional, ya no era solo subir la montaña por un tema de llegar a la cumbre, sino que era estar al nivel de los mejores montañistas, hacer los mejores cruces, las mejores expediciones a nivel mundial”.

Como anfitriones de esta charla, José Pedro Guilisasti, secretario ejecutivo de la Asociación Parque Cordillera, agradeció el hacer realidad una instancia como esta, la cual se enmarca en un convenio de colaboración entre Parque Cordillera y la Fundación Vertical: “Estamos muy contentos por el aniversario 30 de la expedición al K2 con Rodrigo Jordan a la cabeza y como Parque Cordillera lo estamos apoyando porque es muy relevante relevar la cultura de montaña, para que la familia entienda que visitar la montaña es algo maravilloso, pero también hay ciertos peligros, por lo que hay que estar preparado y bien equipado. El trabajo profesional que ha hecho este grupo de montañistas hay que relevarlo, tenemos que engrandecerlo y hoy a 30 años tenemos que darle un sentido homenaje. Felices de poder colaborar”.
La charla también contó con la participación de Jaime Beltrand, quien se encargó de la curatoría de las imágenes de la expedición, las cuales fueron trabajadas tanto en tamaño y color, para una exposición fotográfica que tuvo su primer adelanto este domingo en Parque Cantalao y que será oficialmente inaugurada este martes 25 de agosto en el Café Literario Bustamante, en Providencia, incluyendo un total de 30 fotografías.
A continuación, revisa un breve adelanto de la exposición y lo que fue el conversatorio íntimo con Rodrigo Jordan:
























