La Cordillera de los Andes está siempre ahí. Su presencia acompaña la vida cotidiana desde el norte hasta la Patagonia: aparece en los dibujos de infancia, en el fondo de las ciudades, en los caminos hacia los valles, en los volcanes, los bosques, los glaciares y las cumbres que han marcado nuestra manera de habitar el territorio. Pero más que un paisaje, los Andes son también una forma de mirar, de orientarnos y de reconocernos.
Para este capítulo de Voces desde Chile reunimos cuatro miradas sobre la cordillera: la de Rodrigo Jordán, líder de la primera expedición sudamericana en alcanzar la cima del Everest; Pablo Valenzuela, fotógrafo del patrimonio natural y cultural chileno; Valentina Guzmán, guardaparque de la Asociación Parque Cordillera; y Paulo Cox, autor del Libro largo de los Andes de Chile. Desde la experiencia de la montaña, la fotografía, la conservación y la memoria territorial, sus voces nos invitan a mirar de nuevo ese paisaje que ha estado siempre frente a nosotros.

Valentina Guzmán
Guardaparque de la Asociación Parque Cordillera.
_ Trabajar todos los días en la cordillera es siempre una experiencia distinta. Hay avistamientos de aves, especies que no veíamos hace mucho tiempo y que reaparecen. Eso es una de las cosas que más me llena: cada jornada es un reencuentro distinto con la naturaleza.
_ Hace poco, en el parque La Plaza Sur, estábamos haciendo trabajos de mantención en una zona de reforestación y encontramos una familia de yacas, una especie endémica de marsupial chileno. Fue un encuentro muy emocionante e inusual, porque apareció en sectores de precordillera, cuando normalmente suelen estar más adentradas en la montaña.
_ La cordillera es una de día y otra de noche. Al atardecer cambia todo: aparecen otras especies y se abre un mundo distinto. A mí me llama mucho la atención el avistamiento de aves nocturnas, como los búhos, que no se ven durante el día.
_ Creo que ha sido un gran aporte que existan más mujeres guardaparques. Nosotras aportamos otra mirada, sobre todo en la recepción de visitantes y en la forma de transmitir la importancia de protegerse en la montaña. Somos rigurosas, cercanas, y eso permite una conexión distinta con el público.
_ Los visitantes extranjeros quedan realmente impresionados con la belleza del bosque esclerófilo que resguardamos en la Asociación Parque Cordillera. Les llama la atención la mantención de los senderos, la señalética, la recepción y el cuidado de esta área natural de conservación. Muchos vienen de Europa, incluso de los Alpes suizos, y valoran mucho nuestra cultura montañosa.


_ La cordillera es un patrimonio natural muy importante para Chile. Nos diferencia de otras culturas, nos sirve como punto de referencia y, en la cuenca de Santiago, también nos da una sensación de protección. Siento que es un elemento clave para definirnos y sentir orgullo del lugar de donde venimos.
_ Mi canción chilena favorita es La poderosa muerte, de Los Jaivas.
Fuente: Marca Chile










